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LOS ESCRITOS DE DISCÓBOLO

P O B R E S

P O B R E S

Cuán distintos son los gustos en las distintas personas, y con qué poca cosa, a veces, nos sentimos regalados. Claro que, como dice el refrán, “hay gustos que merecen palos”.

Se podría decir que cada persona es un gusto, y si hiciésemos a la gente la pregunta de qué es lo que más le gusta, nos encontraríamos respuestas de las más variopintas. Cuántas veces hemos oído la frase de “a mí lo que más me gusta es...”, aunque detrás de esta frase casi nunca viene algo inalcanzable, sino algo banal, como, por ejemplo:

—Pegarme mi buena siesta.

—Dormir oyendo la lluvia golpear.

—Tirarme pedos en los ascensores y en el Metro cuando van “petaos”.

A poca gente le he oído decir que lo que más le gusta es hacer un crucero alrededor del mundo en las mismas condiciones que podría hacerlo el sultán de Bahreim. Y es que somos pobres hasta para pedir, ¡coño! Pues yo no, yo no soy pobre para pedir. Debo ser la excepción que confirma la regla, pero yo quiero que me toque el Euromillón, y mientras más millones mejor. Prefiero tener el problema de no saber qué hacer con tanto dinero que el de no poder llegar a fin de mes.

 

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2 comentarios

Incrédula -

A mí en estos instantes me gustaría tener tanto dinero como el que debe tener un árabe del que me han contado hoy que dio una propinilla de 1.000 eurillos, para que se tomaran unas cervecitas, a cada uno de los veinticinco policías que le dieron escolta durante una de sus muchas estancias en Marbella. Vamos, que el tipo debe tener tantas pelas, que en una ocasión en que tuvo un choquecito con un coche (apenas un rozoncillo de nada), cuando el conductor del susodicho coche les increpó, mandó a su chofer a preguntarle al cabreado hombre cuánto costaba su coche. El chofer se acercó al coche de su jefe, habló unos segundos con él a través de la ventanilla y volvió junto al hombre del coche afectado y le puso en las manos un cheque por valor de algo más de lo que costaba su vehículo.

Y una aquí, soñando con que me toque la lotería de navidad pa poder comprarme un jamón 5J… snifff

Besitos.

Sakkarah -

¡Qué cierto es que somos pobres hasta para pedir...! Creo que somos realistas, y por eso no pedimos más.

Un beso.
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