
|
Se muestran los artículos pertenecientes al tema Poesías que me gustan.. Homenaje a Sabina (Benditos, malditos)![]()
Poema del amor ajeno![]()
Puedes irte y no importa, pues te quedas conmigo como queda un perfume donde había una flor. Tú sabes que te quiero, pero no te lo digo; y yo sé que eres mía, sin ser mío tu amor.
La vida nos acerca y la vez nos separa, como el día y la noche en el amanecer... Mi corazón sediento ansía tu agua clara, pero es un agua ajena que no debo beber...
Por eso puedes irte, porque, aunque no te sigo, nunca te vas del todo, como una cicatriz; y mi alma es como un surco cuando se corta el trigo, pues al perder la espiga retiene la raíz.
Tu amor es como un río, que parece más hondo, inexplicablemente, cuando el agua se va. Y yo estoy en la orilla, pero mirando al fondo, pues tu amor y la muerte tienen un más allá.
Para un deseo así, toda la vida es poca; toda la vida es poca para un ensueño así... Pensando en ti, esta noche, yo besaré otra boca; y tú estarás con otro... ¡pero pensando en mí!
José Ángel Buesa.
EL AMOR DE LOS AMORES![]() ¿Cómo te llamaré para que entiendas que me dirijo a ti, dulce amor mío, cuando lleguen al mundo las ofrendas que desde oculta soledad te envío? A ti, sin nombre para mí en la tierra, ¿cómo te llamaré con aquel nombre, tan claro que no pueda ningún hombre confundirlo, al cruzar por esta sierra? ¿Cómo sabrás que enamorada vivo siempre de ti, que me lamento sola del Gévora que pasa fugitivo mirando relucir ola tras ola? Aquí estoy aguardando en una peña a que venga el que adora el alma mía; ¿por qué no ha de venir si es tan risueña la gruta que formé por si venía? ¿Qué tristeza ha de haber donde hay zarzales todos en flor, y acacias olorosas, y cayendo en el agua blancas rosas, y entre la espuma lirios virginales? Y, ¿por qué de mi vida has de esconderte? ¿Por qué no has de venir si yo te llamo? ¡Porque quiero mimarte, quiero verte y tengo que decirte que te amo! ¿Quién nos ha de mirar por estas vegas, como vengas al pie de las encinas, si no hay más que palomas campesinas que están también con sus amores ciegas? Pero si quieres esperar la luna, escondida estaré en la salsa-rosa, y si vienes con planta cautelosa, no nos podrán sentir paloma alguna. Y no temas si alguna se despierta, que si te logro ver, de gozo muero, y aunque después lo cante el mundo entero, ¿qué han de decir los vivos de una muerta?
cAROLINA cORONADO.
¡QUÉ COSAS!Mira que cosa tan rara: pasé la noche contigo estando solo en mi cama. Manuel Alcántara. ADVERTENCIA![]()
Si alguna vez sufres —y lo harás— por alguien que te amó y que te abandona, no le guardes rencor ni le perdones: deforma su memoria el rencoroso y en el amor el rencor es sólo una palabra que no se aviene nunca a un sentimiento.
Soporta tu dolor en soledad, porque el merecimiento aun de la adversidad mayor está justificado si fuiste desleal a tu conciencia, no apostando sólo por el amor que te entregaba su esplendor inocente, sus intocados mundos.
Así que cuando sufras —y lo harás— por alguien que te amó, procura siempre acusarte a ti mismo de su olvido porque fuiste cobarde o quizá fuiste ingrato.
Y aprende dignidad en tu derrota agradeciendo a quien te quiso el regalo fugaz de su hermosura.
Felipe Benítez Reyes.
V A C I O![]()
Hoy me siento solo. Hoy me siento triste. Hoy me siento helado. Hoy me siento mal. Hoy, Autor desconocido. M E L A N C O L Í AA ti, por quien moriría, me gusta verte llorar. En el dolor eres mía, en el placer te me vas. Eduardo Marquina
L I B E R T A D![]() Tengo unas ganas de vivir tremendas, porque en el frío que mi vida tiene, ha puesto Dios un sol que la encandila.
Tengo unas ganas de vivir sin orden, porque mi vida ha sido rigurosa, y quiero hacerla estallar en mil pedazos.
Tengo unas ganas de vivir sin normas, que me encadenan a lo que los otros les parece que es bueno, y me aniquila.
Quiero vivir mi libertad auténtica, bebiendo el agua de mis pozos íntimos y amando mis instintos verdaderos. Quiero vivir mi amor bárbaramente, sin olvidar ¡ya que se que tengo alma! para que mi pasión sea un tormento.
Quiero vivir mi amor al aire libre, sin rascacielos y sin ateneos, exactamente igual que los gorriones.
Quiero vivir mi amor sobre tus labios, para sorber tu vida lentamente como moja la lluvia las praderas.
Quiero vivir mi amor sobre tus ojos para mirar mi mundo en tus pupilas y estar así orgulloso de mi mismo.
Quiero tener tus labios entreabiertos, tu mirada perdida, aquel aliento, de tu boca quemándome en la mía.
Quiero probar, si es que dos seres se aman, que brotan primaveras en sus vidas, y corren por sus pulsos mil caballos.
Quiero ser arrastrado en la corriente y que tu amor se lleve en su crecida todo mi ajuar hacia ninguna parte.
Desconozco al autor. LETANÍA DE LOS SOLTEROS![]()
Todos con gran devoción y esperanza de salvarnos recemos esta oración por si quieren escucharnos.
Santos que estáis en los cielos, del matrimonio librarnos.
Si de penas los solteros quisierais veros librados escuchar con atención las quejas de los casados.
Pues son cosas tan horribles que parecen del demonio, las que sufren los idiotas que entran en el matrimonio; y si metemos la pata ya no podremos quejarnos....
Santos que estáis en los cielos, del matrimonio librarnos.
¡Oh, qué tormentos más crueles para los pobres casados... ... esa sucesión continua de los días de mercado, con la bolsa de la compra y los bolsillos pelados; tal vez a pasar vergüenza porque no quieran fiarnos!
Santos que estáis en los cielos, del matrimonio librarnos.
Tal vez volver a la casa donde espera la mujer y los mocosos llorando... y estando todo tan caro; es mejor morir solteros que a esas penas arriesgarnos.
Santos que estáis en los cielos, del matrimonio librarnos.
¡Oh, qué suplicio, qué pena, qué dolor ver la tormenta de pagos a fin de mes, de gas, de agua, de sirvienta, del alquiler de la casa que, aunque es un recibo sucio, hay que correr a pagarlo por temor al desahucio!
Santos que estáis en los cielos, del matrimonio librarnos.
Antes que esposa y mujer del matrimonio el ara preferimos aguantar un cuchillazo en la cara, cólera, peste o tifus que nos despachara, o quedar bajo un camión de recoger con cuchara. Eso sin vagos recelos y sin temor enviarnos...
Santos que estáis en los cielos, del matrimonio librarnos.
Antes que el yugo de esposa, la soga del ahorcado, el cadalso es poca cosa, ¡el martirio del casado! Las siete plagas de Egipto mejor es mil veces, mil, piojos, acné juvenil, la sarna... todo es poquito antes que ir al mercado, porque es oficio de asnos.
Santos que estáis en los cielos, del matrimonio librarnos.
Antes que dulcimeneo sufrir mil cosas malignas, o que nos piquen las pulgas en las partes más indignas, y causen escaldaduras que tengamos que ir gateando, o que andemos con muletas antes que el cura nos rece del matrimonio los salmos.
Santos que estáis en los cielos, del matrimonio librarnos.
Antes de oír calladitos la Epístola de San Pablo, que nos persiga algún duende o que nos tiente un diablo. Que una bruja nos asuste y no nos deje dormir, y que un fantasma nos corra aunque nos haga morir, pues todo esto es preferible que a una mujer obligarnos.
Santos que estáis en los cielos, del matrimonio librarnos.
Más bien que esposa un laxante que nos saque hasta la lengua, un pisotón sin calmante, un viaje a pie de cien leguas, un catarro, mucha tos, el dolor de siete muelas, nueve años de hospital, que nos declaren en quiebra; esas insignificancias mejor que mujer enviarnos.
Santos que estáis en los cielos, del matrimonio librarnos.
Antes que esposa una chiva que nos parta por el eje y que tendido nos deje bien feos patas arriba, destripados, boquiabiertos y con los ojos volteados, los intestinos salidos y los calzones rajados. Danos, mi Dios, todo esto, más nunca jamás casados.
Santos que estáis en los cielos, del matrimonio librarnos.
Y, por fin, santos devotos de Nuestra Madre María, dejadnos en soltería hasta los tiempos remotos en que ya de puros viejos y con los calzones rotos nos caigamos en la tumba o nos mate un terremoto. Llenos de satisfacción queremos así acabarnos....
Santos que estáis en los cielos, del matrimonio librarnos.
Copiado por esos andurriales...
COPLILLAS POPULARES![]()
Ni contigo ni sin ti mis males tienen remedio: Contigo porque me matas, y sin ti porque me muero.
La pena y la que no es pena todo es pena para mí. Ayer penaba por verte y hoy peno porque te vi.
No quiero que te vayas ni que te quedes, ni que me dejes sola ni que me lleves. Quiero tan sólo... Pero no quiero nada ¡lo quiero todo!
LA MADUREZ![]() La madurez debe ser esto, este cansancio, esta desgana, este saber, ya de antemano, que nada sirve para nada. La claridad que nos despierta a una inclemente y gris mañana, la claridad que ahuyenta sueños de juventud, y nos desalma. Este abandono, esta renuncia al ideal y a la esperanza, este vender al dios que fuimos por bagatelas y migajas. Dejarlo todo para luego —amigos, vida, libros, causas— porque otras cosas que no amamos están ahí y nos reclaman. Sentir el tiempo, sobre uno, como una losa o una espada, y ver que el tiempo se nos va de entre las manos, que se acaba. Ceder las riendas, que el deseo hasta ayer mismo gobernaba, a otros jinetes más prudentes, notar que el cuerpo no acompaña. Que no nos sigue porque sabe que todo exceso aquí se paga, vivir con freno y con bocado —sobrevivir es la palabra—. La madurez debe ser esto, comprender cosas que espantaban vistas desde lejos, comprender que uno está preso en una trampa. Javier Salvago DAME EL BESO SOÑADO![]()
No deseo el deleite que enerva,
¡Oh, mi amada! ¡Mi amada imposible!,
Dame el beso soñado en mis noches,
Desconocido para mí.
EL CICLO SATÁNICO![]()
¿Cómo pude dudar? ¿Cómo he podido vivir sin vida todos estos años? Por evitarme daños tuve daños, y huyendo penas, penas me han venido.
¡Cuánto tiempo, cuánto placer perdido en virtud, muerte, ritos tan extraños como inflexibles, místicos engaños, humillaciones, Dios! ¡Qué buena he sido!
Me arrepiento del tiempo en que fui buena, viviendo sin gozar el prodigioso fulgor del mal, quebrando mi destino.
Y ahora que su goce me envenena, ¿cómo negarse, si es tan delicioso, o cómo retornar al buen camino?
Carmen Jodra Davó. A CRISTO CRUCIFICADO![]() No me mueve, mi Dios, para quererte Tú me mueves, Señor; muéveme el verte Muéveme, en fin, tu amor, y en tal manera, No me tienes que dar porque te quiera; Anónimo (atribuido a Santa Teresa de Jesús) DE VITA BEATA![]() En un viejo país ineficiente, Jaime Gil de Biedma. UN RELÁMPAGO APENAS![]() Besas como si fueses a comerme. me declaro vencido, si vencerme tiras de mi raíz, subes mi muerte Oh Dios, oh Dios, oh Dios, si para verte Blas de Otero. DIOS, DESPIERTA![]()
Luchando cuerpo a cuerpo con la muerte, al borde del abismo, estoy clamando a Dios. Y su silencio, retumbando, ahoga mi voz en el vacío inerte.
¡Oh, Dios! Si he de morir, quiero tenerte despierto. Y, noche a noche, no sé cuando oirás mi voz. ¡Oh, Dios! Estoy hablando solo. Arañando sombras para verte.
Alzo la mano, y tú me la cercenas. Abro los ojos: me lo sajas vivos. Sed tengo, y sal se vuelven tus arenas.
Esto es ser hombre: horror a manos llenas. Ser —y no ser— eternos, fugitivos. ¡Ángel con grandes alas de cadenas!
Blas de Otero.
MUERTE EN EL OLVIDO![]()
Yo sé que existo porque tú me imaginas. Soy alto porque tú me crees alto, y limpio porque tú me miras con buenos ojos, con mirada limpia.
Tu pensamiento me hace inteligente, y en tu sencilla ternura, yo soy también sencillo y bondadoso.
Pero si tú me olvidas quedaré muerto sin que nadie lo sepa. Verán viva mi carne, pero será otro hombre —oscuro, torpe, malo— el que la habita...
Ángel González.
A ALICIA![]()
Si sólo fuera porque a todas horas tu cerebro se funde con el mío; si sólo fuera porque mi vacío lo llenas con tus naves invasoras.
Si sólo fuera porque me enamoras a golpe de sonámbulo extravío; si sólo fuera porque en ti confío, princesa de galácticas auroras.
Si sólo fuera porque tú me quieres y yo te quiero a ti, y en nada creo que no sea el amor con que me hieres...
Pero es que hay, además, esa mirada con que premian tus ojos mi deseo, y tu cuerpo de reina esclavizada.
Luis Alberto de Cuenca.
LO QUE VALE UNA VIDA![]()
Estoy en esa edad en la que un hombre quiere, por encima de todo, ser feliz cada día. Y al júbilo prefiere la callada alegría y a la pasión que mata, la renuncia que hiere.
Vivir entre las cosas, mientras que el tiempo pasa –cada vez menos tiempo para las mismas cosas– y elegir las que valen una vida: las rosas y los libros de versos, y el viaje y la casa.
Hasta ahora he vivido perdido en el mañana. Seré, seré –decía– o en el pasado: he sido o pude ser –pensaba– y el mundo se me iba.
Ahora estoy en la edad en la que una ventana es cualquier aventura, y un regalo el olvido. Ya no quiero más luz que tu luz mientras viva.
Rafael Juárez.
EN TUS MEJORES AÑOS![]() Cuando te veo ahora en tus mejores años, con toda la belleza de una copa de vino, brillándote en los ojos el deseo y las noches estrelladas de agosto, imagino ese invierno en que, vieja y cansada, te entregues al recuerdo.
He querido llegar antes que tú a ese día. Y revivir los tiempos en que tú levantaste de esta ruina una casa, plantaste en ella higueras, y alimentaste fuegos que a todos nos hicieron imaginar la vida muy lejos de los muertos.
Ya ves que han llegado, siniestros, silenciosos. Por eso tu poeta ha venido contigo a recorrer de nuevo nuestras amadas ruinas, y si ayer fue tu risa, hoy será tu silencio, cuando, vieja y cansada, de nada sirve el sueño.
Andrés Trapiello. ![]()
Así ando yo: entre el desasosiego y la flaqueza de ánimo; ora preguntando, ora indagando, sumido, naufragado, evertido, rescatado.
Sin ganas, medio vestido; más que saliendo, salido; más que jodiendo, jodido... y ella… esperando.
Sin apetito, de estragos harto; dispuesto, pero tranquilo; enervado, pero calmo... y ella… apurando.
Hoy soy moro, musulmano, las quiero y se lo confieso, mas no me muevo… y me canso.
Y ellas... ellas que vayan bailando.
(Anónimo.)
CAMILO JOSE CELA. (En paz descanse, coño)![]() Que se los den a cualquiera.
Desconocido. Lo recibí en un correo. |
LOS ESCRITOS DE DISCÓBOLO
Temas
ArchivosEnlaces
|