
|
ADVERTENCIA![]()
Si alguna vez sufres —y lo harás— por alguien que te amó y que te abandona, no le guardes rencor ni le perdones: deforma su memoria el rencoroso y en el amor el rencor es sólo una palabra que no se aviene nunca a un sentimiento.
Soporta tu dolor en soledad, porque el merecimiento aun de la adversidad mayor está justificado si fuiste desleal a tu conciencia, no apostando sólo por el amor que te entregaba su esplendor inocente, sus intocados mundos.
Así que cuando sufras —y lo harás— por alguien que te amó, procura siempre acusarte a ti mismo de su olvido porque fuiste cobarde o quizá fuiste ingrato.
Y aprende dignidad en tu derrota agradeciendo a quien te quiso el regalo fugaz de su hermosura.
Felipe Benítez Reyes.
Comentarios » Ir a formulario |
LOS ESCRITOS DE DISCÓBOLO
Temas
ArchivosEnlaces
|